De Jacqueline a Stephanie

Tom Kempinski escribió DUET FOR ONE cuando Jacqueline du Pré aún vivía, inspirándose en la vida de esta violonchelista británica; pero creó a partir de ella un personaje en el que se combinan el humor, la rebeldía, el lirismo y la pasión por la creación artística.

Du Pré fue considerada como la mejor chelista de la historia. Asombró al mundo de la música con sus interpretaciones de Beethoven, Brahms, Dvorak o Elgar, de cuyo “Concierto para violonchelo” hizo la grabación más celebrada y valorada. En su breve carrera se codeó con los más grandes y recibió las enseñanzas de maestros como Pleeth,  Rostropovich o Pau Casals.

Además, su relevancia social y su fama se acrecentaron por su relación artística y sentimental con Daniel Barenboim, con quien desarrolló una gran complicidad, y por quien se convirtió al judaísmo para celebrar un tempranísimo matrimonio, apenas unos meses después de haberse conocido.

Sus relaciones familiares (conyugales y fraternales) y su historia personal (tras la tempranísima retirada de su carrera musical a causa de una enfermedad degenerativa) han creado una gran controversia, a raíz de las publicaciones y películas que ofrecen versiones contrapuestas de los protagonistas de la historia, con sus luces y sus sombras.

Entre todos ellos, el texto de Tom Kempinski se aleja de cualquier relato sensacionalista, para adentrarse en el proceso personal de una intérprete –Stephanie- que debe encontrar nuevos propósitos vitales cuando aquello que ha sido su vida –el arte, la música- amenaza con desaparecer. Los ecos y referencias a la figura de Du Pré se harán evidentes a lo largo de la obra, y a través de ellos descubriremos las múltiples facetas de este personaje apasionado por su entrega a la interpretación.

“Magia sin artificios” (por María Pastor)

“…es magia, pero magia de verdad, misterio auténtico, sin artificios…”

Eso afirma la protagonista de DUET FOR ONE a propósito de la música. Y esa es al fin y al cabo nuestra idea del teatro, esa idea que mi padre ha mantenido durante estos diez años de creaciones en Guindalera. Magia sin artificios, un teatro que va directo y desnudo hacia el espectador, que le habla a la cara, con sinceridad y con riesgo. Un teatro “pobre, pero no barato”, como dice él, quedándonos con lo esencial para poder llegar más lejos con la imaginación, con la ilusión, sin utilizar ningún artificio.

Por eso DUET FOR ONE es un regalo de aniversario, porque con esta obra celebramos más que nunca la magia sin artificio de Guindalera.

 

Imagen